Nuestros vinos son el reflejo de la tierra que los ve nacer. Elaborados con uvas seleccionadas, fermentados con paciencia y embotellados con respeto. Cada copa cuenta la historia de un paisaje, una tradición y una familia.
Blanco de Quintanilla
Fresco · Floral · Mineral
El Blanco de Quintanilla nace de cepas mimadas bajo el sol castellano, donde la brisa del páramo acaricia cada racimo. Es un vino de reflejos dorados y aroma delicado, con notas florales que recuerdan al azahar y al jazmín. En boca, sorprende con una frescura vibrante, una acidez equilibrada y un fondo mineral que refleja fielmente el terruño de Valladolid. Ideal para acompañar pescados, mariscos o como aperitivo al atardecer, frente a las viñas que lo vieron nacer.
Rosado de la Ribera
Afrutado · Elegante
Nuestro Rosado de la Ribera es una explosión de fruta roja fresca: fresa, frambuesa y un toque de cereza silvestre. Su color rosado pálido anticipa una experiencia refinada, donde la suavidad y la acidez se entrelazan en perfecta armonía. Fermentado lentamente a baja temperatura, conserva toda la expresión aromática de la uva. Perfecto para tardes de verano, platos ligeros o simplemente para brindar con amigos bajo el cielo de Quintanilla.
Tinto Selección
Intenso · Maduro · Notas a Barrica
El alma del viñedo se expresa en este Tinto Selección, elaborado a partir de las uvas más viejas y de vendimia manual. Tras su fermentación, reposa en barricas de roble durante meses, adquiriendo cuerpo, profundidad y un carácter inconfundible. Aromas a frutos negros, cacao y especias se funden con notas tostadas, creando una experiencia sensorial compleja y envolvente. Un vino para quienes buscan emociones profundas, ideal para carnes rojas, quesos curados o para disfrutar con calma, copa en mano.